En Puente Arce cantó el gallo
y en Barcenillas se oyó,
ahora dicen los de Oruña
que el gallo era de Boo.
Me casé con un enano
para hartarme de reír,
le puse la cama en alto
y no podía subir.
Fuente de los cuatro caños
tú que tanto has escuchado.
¿Has oído si me quiere
la vecinita de al lado?
La mujer tiene un tesoro
que todo el mundo lo sabe,
pero que de ese tesoro
el hombre tiene la llave.
Un fraile pegó a otro fraile
un peñazo en la barriga.
Si le pega más abajo
no le pega más arriba.
Un señor cura me dijo
dame la mano, salero,
yo le dije, señor cura,
tenga usted la del mortero.
"Castolina Tresgallo y Juliana Puente"
Grabación doméstica
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